martes, 20 de diciembre de 2011

Visa para salames


Voy a sacar mi visa a la embajada de la India, estoy contento, además es gratis.
Me atiende el segundo del embajador, acaba de llegar a nuestro país y no parece estar muy contento de su destino o simplemente es un amargado full time.
Lee mi “expediente” que dice que soy periodista (es lo que pongo, en esos momentos me gustaría saber que soy  famoso porque en las entrevistas siempre preguntan ¿y qué profesión pones cuando salís del país?)
El tipo me pregunta en un ingles paposo “what does it mean to be periodista” y en mi ingles paposox2 les explico.
Como no parece creerme del todo o no me entiende, saco dos revistas y le muestro que los textos y las fotos son mías. Las examina, me dice “very interesting” y pide que lo espere unos minutos que se las va a mostrar al embajador. Excelente, pienso para mí mismo, capaz que pueda llegar a pegar algún laburo.
Pasa un rato y por adentro ya planificaba la cantidad de cosas que podrían llegar a surgir de este momento fortuito. Unos minutos más divagando en mi cabeza y ya tenía laburo asegurado y encima divertido.
El tipo vuelve, se acomoda, me devuelve las revistas, me dice que no se las quiere quedar, por mi todo bien porque lo que vamos a hacer juntos va a estar mucho mejor. Vuelve a agarrar mi “expediente” y me dice: “Everything its ok, now you have to pay us 350$”
Me le quedo mirando, ¿Qué paso con todos los proyectos que teníamos juntos? ¿Y los libros de fotos y crónicas que íbamos a hacer cuando estuviera allá? Le digo que la visa es gratis, que todos los que conozco la sacaron gratis, y que hay un cartel que asi lo indica. “Because you are a journalist” me responde, y eso que carajo tiene que ver le digo sorprendido, “because you will take pictures in our country and you will need our help”. ¿Algún ejemplo? “at anything” responde secamente. Me parece que me estas cagando y de paso boludeando, me hubiera gustado decírselo de esa manera, pero en el momento no encontré las palabras justas.
Me empaque, no le pensaba pagar un peso porque además no los tenía. Discutimos un rato chapuceando en ingles hasta que se termina de enojar y me dice que llene otro formulario y cambie mi profesión. Pongo que soy docente, se lo entrego y su mirada lo dijo todo, “hijo de puta, podrías haber mentido con una profesión menos noble, no se, abogado” Le aclaro que doy clases en un colegio y le cuento de mis alumnos, pero la mirada que me devuelve empeora “ya mentiste no la embarres más”.
Me despido y el tipo ni saluda. No importa, me faltan 8 dias para irme y ya tengo mi pasaporte con una hermosa foto y la visa de India.


No hay comentarios:

Publicar un comentario